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RECORDATORIOS de la Gestación de la

UNIVERSIDAD ESPIRITUAL EN COLOMBIA

 

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A LA AMÉRICA ESPIRITUALISTA

 

La Universidad Espiritual de Colombia, filial de otras semejantes en distintas partes del orbe, fue fundada en Girardot, (Cund.) Colombia, el día seis de marzo de 1939. En la sesión de instalación, verificada en la noche del día citado, se procedió a la designación de la Junta Directiva, que rigiera los destinos de la Sociedad, por el periodo de un año.

Junta Directiva:

Luis María Sabogal, para Presidente.

Nicasio Perdomo Godoy, para Secretario General.

Abraham Bojacá R., para Tesorero.

Isidro Matiz, para Bibliotecario.

Esta Junta, cuyas funciones comprendieron el periodo del 6 de marzo de 1939 al 5 de marzo de 1940, fue reelegida por unanimidad para el periodo siguiente, o sea del 6 de marzo de 1940 al próximo 5 de marzo de 1941.

Por Resolución Ejecutiva No 49 de fecha 15 de abril de 1940, emanada de la Presidencia de la República, le fue reconocida la Personería Jurídica, de acuerdo a las leyes vigentes del país. La Sociedad, así, quedó legalmente constituida. Desde luego que sus Estatutos Generales fueron protocolizados ante el Notario Público de la ciudad de Girardot.

Tomado del libro: Luz y Triunfo

 

UNA INSTITUCIÓN CON ALMA, FUERZA Y DESTINO

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Ego sum qui sum…

                                                                      

Una de las etapas más felices de esta joven pero pujante Institución, se marca ahora con la obtención de la PERSONERÍA JURÍDICA.

 

Unos ocho meses atrás, esta Institución inició sus labores, con un puñado de sinceros aspirantes a los Misterios Superiores de la Vida. Anteriormente, habían estado bregando en todos los cotos místicos y espiritualistas, hurgando ya en éste o en otro sistema religioso, o bien consultando los “Secretos Perdidos” de tales y cuales sistemas de masonería, sin muchos éxitos, o mejor dicho, sin lograr satisfacer sus íntimas ansias, pues ellos no fueron nunca buscadores de aventuras pasajeras ni de pasamanerías misteriosas, sino más bien del hondo sentido de la vida y los nexos trascendentales existentes entre el hombre y Dios, y el mismo Universo.

Hoy predomina en todos un entusiasmo contagioso, pues han podido ver que sus esfuerzos no habían sido en vano, y que al fin habían dado con algo que satisface hondamente sus ansias, liquida sus inquietudes y resuelve sus problemas todos. ¡Su experiencia, esta vez, no era una nueva confusión o “un ensayo más”, ni un nuevo atiborramiento de fantasía y fórmulas ritualistas…sino un método de transformación integral del ser, de equilibramiento de fuerzas, de despertar de facultades, de desenvolvimiento de la conciencia, de revelaciones espiritualistas trascendentes, a base de CULTURA…! ¡Ellos buscaban un nuevo refugio a sus incurables cuitas, o un nuevo puerto para sus dolencias, y fueron conducidos a esfuerzos de positiva SUPERACIÓN, sin darse cuenta…! Ansiaban saciarse de nuevo de néctares místicos y hallar nuevos bálsamos a sus dolorosas quijoterías, y fueron arrinconados, mediante empujes de maestría, a los hechos contundentes, debiendo luego reconocer que antes de aspirar a lo ESPIRITUAL, debían lograr ciertas conquistas de CULTURA. Cultura esquematizada y vivida.

Del núcleo original de esos paladines, un buen número se quedó a la vera del camino, pues no pudieron soportar el cambio de clima psicológico, ni quisieron someterse a la reestructuración de su ser; otros encontraron demasiado encumbroso el hacer esfuerzos para la formación del carácter o destinados a desarrollar una Voluntad digna verdaderamente de SUPERHOMBRES.

Así, hoy en día, el número de los que supieron ser fieles a sus aspiraciones primeras ven coronadas sus ansias y sus esfuerzos con un triunfo positivo imprevisto, o muy por encima de sus esfuerzos, o muy por encima de sus expectaciones. Tras de la transformación auténtica de su ser, se encuentran como factores importantes de una Institución de generosas raigambres universales y hondamente vinculada a la conciencia patria y competentes para los más edificantes certámenes de la inteligencia humana, contribuyendo de modo categórico a la constitución de una nación vigorosa, gentil y enaltecida, pues no es otro el carácter de la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL que se ha creado así en Colombia.

Ahora la Personería Jurídica está solicitada, y en breve la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL será una entidad de prestancia legal, así como lo es de prestigios culturales y de virtudes espirituales.

Estos triunfos de la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL se han logrado a fuer de ingentes sacrificios, como bien puede figurarse el acucioso lector, pues los escollos fueron enormes, tanto en las deficiencias propias de los prepotentes iniciadores como por parte de las fuerzas antagónicas coaligadas para evitar nuestro triunfo, asediándonos de dificultades, acusaciones insidiosas, chismes villanos y otros recursos solapados. Y lo que es motivo de satisfacción para nosotros, es que ¡jamás nadie se ha atrevido a colocarnos sobre el escalafón de la crítica, porque nuestras enseñanzas son intachables, nuestros métodos de rigurosa precisión pedagógica, y nuestros principios filosóficos de una intangibilidad incontrovertible…!

Y ahora, BIEN QUE MAL, y A PESAR DE TODOS LOS PESARES, debemos seguir bregando, pues además de ser todos individualmente beneficiados por esta noble labor Cultural-Espiritual, tales esfuerzos redundan inmediatamente en enormes provechos para la colectividad, y nuestros esfuerzos responden precisamente a este afán: ¡CREAR UNA PATRIA HUMANA MAYOR!

La UNIVERSIDAD ESPIRITUAL, por lo tanto, de simple ideal de un grupo de escasa docenas de sinceros estudiantes, que conocieron todas las organizaciones y todas las místicas imaginables, se convierte ahora en heredad trascendente del pueblo colombiano y sublime tabernáculo depositario de las más sublimes enseñanzas de todos los tiempos. Por eso, afluyen ahora numerosas personas ansiosas de formación definitiva y verdaderos amantes de la Verdad, a enterarse de nuestras actividades y orientaciones, y embeberse de nuestras sublimes realizaciones. Es que quien ensaye nuestro método, no encuentra nunca motivo para abandonarlo, por cuanto adherirse a estas hondas disciplinas que propugnamos, es transformarse y lograr de hecho, sin tardanza, una verdadera modificación y superación del ser, a la vez que consiguientes mejoramientos de nuestra vida en general.

La actualización efectiva y práctica de la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL, por lo tanto, representa la realización de un trascendental paso hacia los estadios superiores de la vida y constituye el Alma Mater de quienes, frente a frente con sus dudas más hondas y sus más insistentes cuitas, hallaron en este Cenáculo de Sapiencia el quid pro quo de sus más íntimas inquietudes y vivencias.

               

Sólo nos falta apuntar ahora que resta por hacer un supremo esfuerzo para dejar a la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL en Colombia bien sentada y definitivamente anclada en el substratum de la conciencia nacional. Nos hayamos presentemente en la cúspide de nuestros esfuerzos, pero toca ahora atender a la exigencia de toda institución de carácter público y de sentido humano de trascendencia genitiva: CÚMPLENOS TODAVÍA DARLE CONSISTENCIA DE VIABILIDAD SOCIAL, ASÍ COMO DE PREVALENCIA COLECTIVA.

Ahora más que nunca, TOCA A CADA MIEMBRO DEMOSTRAR SU AMOR A LA INSTITUCIÓN QUE LES ENCAUSARÁ EN SUS MOMENTOS MÁS DIFÍCILES, SALVÁNDOLOS DE LA CONFUSIÓN Y LOS PELIGROS DE LA DESESPERACIÓN Y EL DESQUICIAMIENTO MENTAL, CONTRIBUYENDO CON UN ÚLTIMO ESFUERZO GENEROSO A FIN DE QUE QUEDE BIEN CIMENTADA Y CON TODA LA GALLARDÍA DE SUS NOBLES PRINCIPIOS.

La situación pecuniaria de la Institución deja mucho que desear. ¿Podemos esperar un nuevo esfuerzo a fin de evitar que se estanque en sus actuales conquistas? ¡Una victoria que no se mantiene, es una victoria a medias…!

Por ahí andan varios Mecenas que no saben cómo invertir sus dineros. Muy pronto nos encontrarán, y entonces la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL podrá proseguir con crecientes éxitos en la materialización de sus maravillosos propósitos. ¡Que sea luego…! Así podremos atender nuestras urgentes necesidades y demostrar a la faz del mundo entero que en Colombia, la Cultura no es una simple ilusión, y que la Espiritualidad se articula y sustancializa con positivos Valores y virtudes - y no con fantasías y supersticiones de ilusos y fanáticos - tiene probos, inteligentes e invencibles adalides.

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EDITORIAL DE REVISTA ARIEL (1940)

 

ARIEL es un vehículo de expresión de Valores que corresponden a una Humanidad superior, a una ansiadísima Nueva Era.

Queremos dejar bien presente en nuestros lectores que la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL es en realidad una confederación de organizaciones espiritualistas, idealistas, culturales, místicas, filosóficas y también de profundísimo sentido religioso, aunque sin fanatismos y ajena a todo dogmatismo y doctrinalismo sectarista o proselítico. Cada organización, por otra parte, mantiene su completa autonomía y funciona según sus propias aspiraciones, pero de acuerdo con los Estatutos Generales de la Institución denominada UNIVERSIDAD ESPIRITUAL, fungiendo entonces como FACULTADES.

La UNIVERSIDAD ESPIRITUAL es una institución de índole cultural y Espiritual exclusivamente, sin carácter religioso o político, y está establecida en muchos países del mundo, con estatutos legales por su debido registramiento como organismo de Orientación Ideal, de cultivo del carácter y de las cualidades imponderables del ser, y, en fin, como sede educacional de honda y positiva transformación estructural y funcional humana –transformación que significa eliminación del atavismo y del Karma a la vez que mejoramiento sustancial de las facultades del ser, a fin de poder expresar las mejores vivencias íntimas y trascendentales.

La UNIVERSIDAD ESPIRITUAL, por lo tanto, amplía todos los conocimientos humanos respecto de la vida en general, y también, de modo excepcional, guía el ser hacia mejores realizaciones y lo prepara al mismo tiempo para descubrir los nexos que lo unen al Infinito Universal y le permiten utilizar las energías cósmicas e individuales para satisfacer sus mejores ansias y más paradigmáticas aspiraciones idealistas y Espirituales.

La UNIVERSIDAD ESPIRITUAL no es impositiva, no exige juramentos eternos ni arranca promesas fantásticas, aunque si espera la más completa SINCERIDAD y CONSTANCIA EN EL ESFUERZO de parte de sus adheridos y estudiantes. Además, no es doctrinal; es decir, no se basa en teorías y postulaciones todo hechas, que cada adherente debe aprender de memoria y aceptar con ciega fe, a base de asentimiento esclavo. Como institución educacional, posee normas fijas y procedimientos fijos, rigurosos, de honda disciplina cultivadora; pero no hace eunucos idealistas, a quienes se castra de toda iniciativa y fuerza moral propia, que son simples fanáticos de doctrinas insustanciales e inconsistentes. Esta Institución libera al individuo, poseyéndole deveras de sus íntimas fuerzas, y haciéndole comprender y sentir el alcance de sus facultades y poderes superiores. Por eso mismo los ilusos, los que gustan ser engañados con ilusiones, promesas y fantásticas ofertas, no tienen cabida entre nosotros, pues ni tenemos procedimientos de engañabobos ni toleramos a las almas débiles o a los corazones vacilantes. Para nosotros, la fuerza moral, mental y Espiritual, es algo vigente, vívido, sustancial, trascendente, superlativo, y NO TOLERAMOS VENCIDOS DE LA VIDA, fracasados, eternos adoloridos…

La UNIVERSIDAD ESPIRITUAL se porta garante de las organizaciones que forman parte de ella, como FACULTADES, mientras ellas se conformen al espíritu de orientación, dignificación y superación que postulan sus Estatutos Generales, y los Miembros de estas Facultades participan de las actividades y enseñanzas de la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL solamente al conformarse con sus condiciones, que son de estudio, disciplina, orden y diligencia, y para ello deben estudiar algún CURSO editado por la Institución.

La UNIVERSIDAD ESPIRITUAL, pues, además de ofrecer una orientación ideal, promueve actitudes mentales y una función mística superlativa, además de despertar nuevas facultades y revelar el maravilloso sentido mágico de los poderes de la Naturaleza Universal – los cuales permite utilizar a voluntad, y también fija un derrotero y una realización espiritual verdaderos, sin vanas fantasías dogmáticas, ni ilusiones doctrinales, ni burdas esperanzas de impotentes, inconscientes y eunucos espirituales.

Estas son las razones, por otra parte, por las cuales no recomendamos lecturas superfluas. Nuestros CURSOS contienen todo lo indispensable para lograr un alto nivel cultural y conseguir los mejores derroteros y realizaciones asequibles. ¿Por qué, pues, perder el tiempo, tan valioso, en lecturas de segunda importancia, o de carácter teórico o fantástico, que no siempre se ajustan a la realidad natural ni a las necesidades inmanentes del ser humano?

Por otra parte, la UNIVERSIDAD ESPIRITUAL exige constancia y sinceridad, por simple conveniencia propia del estudiante. Este sabrá si quiere de veras una mejor orientación, superarse y desarrollar mejores facultades y poderes. La medida de su sinceridad lo hará estudiar con ahínco y su constancia le permitirá seguir con paciencia, carácter y firme voluntad, sus ejercicios. No olvidemos esto: nuestros cursos son más prácticos que teóricos, y el progreso del estudiante depende expresamente de sus esfuerzos en la práctica de sus ejercicios, de lo cual ha de resultar una mejor capacidad para la comprensión de sus lecciones y su mejoramiento o superación en todo sentido.

Cada lección de nuestros cursos lleva un examen, y todo curso lleva además un EXAMEN FINAL. Tome cuenta debida de esto el estudiante, pues nosotros no buscamos ni queremos adherentes, acólitos o FIELES, que aceptan todo lo que ponderamos y se hacen defensores fanáticos de lo que enseñamos. No! Sólo deben hallar cabida en nuestras filas personas SINCERAS y ávidas de auto superación, a base de dignidad moral, de logros mentales y de realizaciones Espirituales, y que saben vivir de veras nuestras enseñanzas, gracias a su despertar e intensa vivencia de Conciencia.

Nosotros nos comprometemos a cambiar por completo la personalidad y la vida de cualquier persona. Podemos modificar el atavismo y el Karma, anulándolos, y destruir todas las influencias nefastas que pesan sobre el ser, o liquidar todas las condiciones negativas, destructivas y anormales que hincan sus garras hondamente en el individuo, y en fin, está a nuestro alcance variar por completo el destino de cada cual, y por ahí de las colectividades también; pero para ello necesitamos de la Buena Voluntad de los Estudiantes e interferidos, y también debemos contar con el esfuerzo asiduo, paciente y decisivo de los interesados. Todo esto es muy importante, al extremo de que ninguna escuela filosófica ni ningún sistema religioso lo logra, aunque suela prometerlo.

La Universidad espiritual no impone credos ni priva a nadie de seguir con sus cultos e ideales. Y lo que es más, justificando su incomparable liberalismo y el sagrado sentido de su respeto a la libertad individual, garantiza el más completo éxito en estos asuntos a todos sus estudiantes siempre que ellos ensayen con sinceridad y dignidad. Nada de esto es realmente difícil si el interesado es verdaderamente sincero, y si hace los esfuerzos. Nosotros sabremos guiarlos. No reclamamos sino que se nos juzgue por nuestros hechos, y no por las interpretaciones caprichosas o interesadas de OTROS.

ENSAYE Usted hoy mismo nuestras enseñanzas transformadoras y encaminadoras, después, juzguemos, con imparcialidad. ¡Sabemos que resistimos todos los ácidos de la crítica analítica bien intencionada!

En los momentos actuales, de confusión ideológica, de descalabros morales, de descoyuntamiento de “ismos” y de desbarajuste de doctrinas y fracaso de instituciones consagradas, al promoverse un moderno Renacimiento Espiritual, es imperativo buscar nuevos horizontes, y sobre todo tomar seriamente en cuenta las características pregonadas por la Universidad Espiritual pues de estas enseñanzas ha de emerger la Nueva Era y la Nueva Humanidad del mañana. Los que se ríen de nuestra previsión serán los miserables vencidos del mañana, las víctimas de las circunstancias y de la ignorancia de hoy, que no supieron trascender. Los que no se preparan para vencer, serán los irremediablemente vencidos y atormentados del porvenir.

Se está forjando un nuevo mundo, pero no crea el estudioso lector que se trata de lo que haya de resultar de esa descomunal carnicería humana de la guerra mundial. Con destruir intereses creados e ideologías convencionales, torpedear barcos repletos de niños y mujeres y bombardear ciudades pobladas de almas indefensas, NO SE CAMBIA UN MUNDO. Los cambios que se operan en ciertas esferas del mundo, tienen su fundamento en lo más íntimo del ser. Ahí solamente se transformará el ser, el cual a su vez creará un mundo mejor, más digno, más noble, más Espiritual.

Con maderamen viejo, no se puede crear un nuevo edificio. Así mismo, el mundo mejor de mañana no se forjará con las pasiones, vanidades, los prejuicios, los errores, las pasiones y la ignorancia que han prevalecido hasta HOY.

HOY mismo ensaye nuestra oferta, y aún si no puede inscribirse como Miembro Estudiante, solicite siquiera UNA LECCIÓN INICIAL, gratis. Al Servicio de la Humanidad y de la Conciencia Universal.

Los Ángeles, California, el 22 de septiembre, de 1940.

Swami Jñanakanda.